26/3/18

Misterio: 5 leyendas Venezolanas que Generan Miedo


En Venezuela abundan muchas cosas buenas. Abundan las maravillas, el excelente clima, la belleza, y el espíritu alegre del venezolano, bueno no hablemos de política...

Hay leyendas antiguas que han trascendido de generación en generación. Leyendas que a pesar de su antigüedad no han perdido la capacidad de aterrorizar a más de uno.

La Sayona


Una de las leyendas más famosas de Venezuela es la de La Sayona, la fémina que cualquier hombre jamás se querrá encontrar a solas ni acompañado. Normalmente se le aparece a hombres que le son infieles a sus parejas y se van de fiesta por ahí.

Casilda se llamó en vida y fue una mujer muy celosa, que mató a su esposo y a su madre, pensando que estos tenían un romance. Su madre, en la agonía de la muerte, la maldijo, diciéndole “Sayona serás para siempre, y en nombre de Dios, que así sea”. Desde ese entonces su alma en pena vaga sin descanso ni paz, persiguiendo a los hombres infieles para conquistarlos y luego matarlos.

También se dice que La Sayona tiene la particularidad de “desdoblarse”, esto quiere decir que puede presentarse como un perro, un lobo o como la mujer antes descrita.

La leyenda también cuenta que La Sayona siempre viste de blanco y que su particular grito puede ser oído en la distancia y que además eriza los pelos de quienes lo oyen.

El Silbón


Una de las historias terroríficas más populares del país es la del Silbón, un joven que asesinó a su padre y le sacó las vísceras para llevárselas a su madre para que se las cocinara. Esta al darse cuenta que no ablandaban y que su esposo no llegaba comenzó a sospechar que eran sus “asaduras”. Así que decidió preguntarle a su hijo y este le dijo que eran las de su padre.

De inmediato su madre lo maldijo y mientras este huía su hermano Juan lo perseguía con un “mandador”, le sonó una tapara de ají y le azuzó el perro “tureco” que hasta el fin del mundo lo persigue y le muerde los talones.

Este hombre sobrenatural, que cuentan quienes lo han visto y escuchado, dicen que es la de desproporcionado y muy alto, carga en su espalda un saco de huesos, y advierte su llegada con el sonido del choque de la osamenta en el costal y un silbido espeluznante. Dicen que sale por la noche por los senderos del llano.

La Llorona


Con sus desgarradores lamentos interrumpe el silencio nocturno, en los más apartados pueblos de Venezuela.

Cuenta la leyenda más conocida que La Llorona era una mujer española. Vivió durante la Colonia en un pueblo y tuvo varios hijos con un indígena. Sus hermanos se enfurecieron al descubrir tal aberración. Debemos recordar que para ese entonces se decía que los indígenas no poseían alma. Eran considerados animales, seres inferiores, de origen diabólico.

Los hermanos de aquella dama mataron a sus hijos y la casaron con un español. Pero la pobre mujer enloqueció y se escapaba en las noches de su casa. Vagaba por los campos suelto de largo pelo, en una amplia bata de noche, llorando lamentándose tristemente por la muerte de sus hijos. Los campesinos se angustiaban al oírla. Al poco tiempo murió de pena, pero los campesinos aún la escuchan. Algunos hasta la han visto arrastrando el peso de su tristeza por los campos de Venezuela.

La diferencia entre la Llorona y la Sayona es que esta última se le aparece y les hace daño mayormente a los hombres. La llorona asusta, mata o vuelve loc@s a  todas las personas incluyendo niños.

La loca Luz Caraballo


La loca Luz Caraballo, un personaje de la cultura popular venezolana de la región de los andes, especialmente del Estado Mérida e inmortalizada en la literatura por el escritor y poeta Andrés Eloy Blanco.

Muchos habrán oído la historia de la loca Luz Caraballo en voces de niños andinos, la proeza está en entender lo que sus veloces lenguas pronuncian. Cuentan de una mujer enloquecida por perder a sus cinco hijos. Se dice que dos de ellos partieron a la guerra junto a Simón Bolívar, los que, según la leyenda, “se fueron detrás de un hombre a caballo”.

Desde entonces, esta mujer enloquecida permanece penando por todo el páramo, de Chachopo a Apartaderos, buscando a los hijos que perdió, incluso la leyenda relata que al momento que los españoles pidieron saber el rumbo de Bolívar, Caraballo señala la dirección equivocada, dando así un falso indicio del destino de sus hijos y del Libertador.

Tanta es la trascendencia de este personaje que en el “Parque loca Luz Caraballo”, a 3.473 msnm, el cual es patrimonio edificado del Estado Mérida, se encuentra la esfinge de Luz Caraballo; una mujer con harapos largos, cabellera descuidada y el brazo alzado apuntando al horizonte con un dedo en alto, como indicando la ruta que debían seguir los españoles. También en el mismo lugar se encuentra el “Museo-Antigüedades La Loca Luz Caraballo”, donde se exhiben objetos pertenecientes a ella, además de piezas coloniales del momento.

El doctor “Kanoche”


Su nombre era Gottfried Knoche, nació en Alemania el 17 de Marzo de 1813, se gradúa de Medico en la Universidad de Friburgo (Alemania), donde logra trabajar pero posteriormente se muda a Venezuela, habitando en la Guaira, esmerándose en la atención a enfermos de una amplia comunidad alemana de la zona, refundando el Hospital San Juan de Dios.

Más tarde trae a su esposa e hija; Josephine y Amalie Weissmann, quienes se convertirían en su enfermera y su ayudante respectivamente, personas que por su lucha incansable atendiendo a seres con carencia de recursos logran ganarse el aprecio de los lugareños. En 1845 obtiene la revalidación de su titulo por la Universidad Central de Venezuela.

Realiza diversas excursiones vía Galipán, donde quizás el frio atrapa sus sentidos y lo remontan a aquella Alemania en que vivió, razón que lo lleva a comprar la Hacienda Buena Vista en muy buen precio, allí construyo su vivienda al estilo de la Región Alemana Selva Negra, a 1015 metros sobre el nivel del mar, con un gran salón revestido de madera, los cuartos con una vista inimaginable al mar, una chimenea y una entrada de apariencia rustica, ese lugar le serviría de asiento para sus más alocados planes como la construcción de un mausoleo familiar, además de un laboratorio pequeño sin ventanas. Con la escusa del calor húmedo de La Guaira, el cual consideraría dañino para la salud de su esposa logra residenciarse definitivamente en su hacienda al pie del majestuoso Cerro Ávila.

Su pasión por evitar la natural descomposición del cuerpo humano lo llevan a desarrollar un líquido con el que momificaba cadáveres sin necesidad de extraer sus órganos, inyectando la solución en el torrente sanguíneo, sin embargo es curioso que los componentes de esa inyección a base cloruro de aluminio aun no se consiguen descifrar. Los cadáveres que usaba para sus continuos experimentos eran cuerpos no reclamados que subía a caballo procedentes del Hospital San Juan de Dios y pertenecían a los combates en la Guerra Federal. Tal fue su éxito con la formula momificadora que los familiares de Don Tomás Lander, cofundador del muy conocido periódico para la época; El Venezolano, piden que se momifique su cuerpo, acción que lo mantiene aproximadamente 40 años sentado en un escritorio ubicado en la entrada de su casa, situación que culmina al momento que el gobierno de Antonio Guzmán Blanco pide que el cadáver sea enterrado, igual suerte corrió Francisco Linares Alcántara, ex presidente venezolano, y hasta sus perros quienes se convirtieron en guardianes del mausoleo, colocándolos en la entrada del mismo.

Dentro del mausoleo se podía ver seis sarcófagos que median 2.10 x 0.70 x 0.75 metros, revestido en mármol sus tres cuartas partes con 3cm de espesor, incluyendo una cuarta parte con vidrio reforzado con malla metálica que permitía ver los cadáveres sin mayor problema. El orden que reposan los nichos según indicó Amalie Weismann a Eduardo Rosswaag el 2 de septiembre de 1923, son los siguientes:

* Anna Knoche de Muller (Hija de Knoche): Geb. d 10 de mayo de 1840; Gest. d 23 de enero de 1879

* Wilhelm Knoche (Hermano de Knoche): Geb. d 17 de septiembre de 1817; Gest. 07 de septiembre de 1874

* Heinrich Muller (Esposo de Anna): Geb. d 02 de noviembre de 1822; Gest. 07 de abril de 1881

* Josephine Weissmann (Enfermera y Hermana de Amalie): Geb. d 29 de junio de 1830

* Amalie Weissmann (Enfermera y ayudante de Knoche): Geb. d 2 de febrero de 1838

* Gottfried Knoche: Geb. d 17 de marzo de 1813; Gest. 02 de enero de 1901

Es de aclarar que las indicaciones “Geb” y “Gest”, son palabras en alemán que significan “nació” y “murió”. Con el pasar del tiempo la vegetación fue enterrando entre sus ramas lo poco que ahora queda de este lugar, el cual se convirtió en un sitio plagado de misterio donde vándalos y curiosos convergen para admirar o dañar lo que atesora la espesura de El Ávila. Cuentan los habitantes de Galipán que de noche se logra escuchar los pasos del Doctor Knoche, quien según curiosos habita en su hacienda en compañía de momias y demás habitantes del mausoleo, custodiando como en tiempos de otrora la Hacienda Buena Vista.

Laarepaenlinea
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