16/10/17

Curiosidades: Algunos Datos Interesantes sobre la Menstruación


En diversos clanes de la edad antigua, cuando una mujer comenzaba a sangrar era subida a las copas de los árboles, se colocaban sobre un cajón hecho de hojas o se enterraban hasta la cintura. Todo por temor a que alguna gota de su sangre contagiara a la tierra, marchitándola -perdiéndose las cosechas-, o ésta se expusiera al sol y su impureza afectara al cielo y las lluvias.

Los Falashas o Judíos de origen etiope, colocaban a sus mujeres menstruantes en ‘casas de sangre’, en las que eran reclutadas durante siete días hasta que esa etapa de impureza demoníaca desapareciera. Así, además, evitaban que los humores que desprendian los excitaran y tuvieran relaciones que dejaran en sus penes el veneno.

Los Chiriguanas de los Andes aislaban a las niñas en el momento de su primera regla durante un año en habitáculos en los que no podían hablar con nadie, despues del año podía salir sin riesgo de infectar a alguien.

Los Indios Mondurucus de Brasil encerraban a las mujeres durante ‘sus días’ en una celda especial dentro de su cabaña menstrual, y todo el pueblo podía acudir a arrancarles el cabello.

Diversas tribus de Camerún pintaban de rojo el cuerpo de las mujeres en regla y las hacinaban en una choza oscura, donde eran alimentadas por medio de un canal hecho con el hueso del ala de un águila de cabeza blanca.

Los Ot-Danoms de Borneo, hasta la fecha, encierran durante siete años a las chicas a partir de su primera regla. En este lapso se le considera muerta, pero al salir se reconoce renacida, purificada y digna de ser esposa.

Los hombres Zulúes de la provincia de KwaZulu-Natal, en Sudafrica, son apaleados si tocan, aunque sea la mano, a una mujer que menstrua.

No todo ha sido dolor y destierro, aquí otras costumbres.

El Pueblo Apache rendía un culto amoroso a las chicas que comenzaban a menstruar. Al suceder, realizaban la ‘ceremonia del amanecer’ o na’ii’ees: durante cuatro días se celebraba la unión de la chica con la Madre Tierra a través de danzas, cantos, ritos sagrados y regalos; era pintada de blanco y con arcilla para que la bendición de la tierra cayera sobre ella. A partir de ese momento a la mujer se le consideraba poderosa y bendecida por su fertilidad.

Los nativos Rusos de la región de los montes Altai (Asia Central), un lugar donde pervive el chamanismo de origen femenino más antiguo, reconocen la llegada de la menstruación como el momento en que una mujer puede vivir el goce del sexo y el orgasmo como un modo de iluminar la conciencia y expandir la energía. Creen que la sangre menstrual es la única que el cuerpo expulsa sin acto de crueldad ni heridas y es una representación de un reinicio de ciclo cada mes. Esta sangre es sagrada para quienes adoran a la diosa (la Tierra) y se la ofrendan.

La llegada de la menstruación, se celebra con una fiesta tradicional, para dar inicio a un periodo de profunda sensibilidad en el que las mujeres estarán más perceptivas para consultar oráculos y confiar en las visiones y la intuición; un don femenino. Suponen que la Madre Tierra devuelve a sus mujeres la energía a través de la vulva, por lo que danzan desnudas sobre los campos sembrados para fertilizarlos.

Laarepaenlinea
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