24/6/17

Curiosidades: La Secta Rusa que Amputaba Pechos y Penes


Desde el siglo XIX hasta antes de la Segunda Guerra Mundial, Bucarest y otras ciudades rumanas acogieron una extraña secta cuyos miembros tenían una costumbre horrorosa: a los hombres se les amputaba el pene y a las mujeres, los pechos. Sin embargo, a este grupo se le tenía en gran estima porque proporcionaban uno de los servicios más importantes y necesarios para una gran ciudad: el transporte público. 

Los skoptsy eran los miembros de una secta religiosa que se formó en territorio de la Rusia zarista durante la segunda mitad del siglo XVIII. Practicaban mastectomías a las mujeres y castraban a los hombres. Creían que la mutilación corporal les podía ayudar a alcanzar la perfección espiritual de la que, creían, gozaban los primeros humanos del planeta, antes del pecado original. Para los miembros de la secta skoptsy, cuando Adán y Eva fueron expulsados del jardín del Edén, llevaban en su interior media manzana cada uno, lo que causó la formación de los órganos sexuales masculinos y femeninos. La salvación solo se podía alcanzar mediante su amputación.

Aunque el movimiento skoptsy fue obra de un campesino errante de la región de los montes Urales, se extendió rápidamente a las ciudades alrededor de la capital del Imperio ruso. Agrupó a creyentes de todas las clases sociales, incluso a pesar de que la autoridad del momento los calificara de "enemigos de la humanidad, destructores de la moral y delincuentes sometidos a las leyes divinas y civiles". A su vez, el Santo Sínodo de la Iglesia rusa proclamó que la secta de los castrados era una herejía peligrosa y acusó a sus miembros de blasfemos. Aparentemente, Selianov, su líder, sufría demencia y lo internaron en un asilo varias veces.

Parece que a mediados del siglo XIX alcanzaron los 100.000 miembros. Iban a ser exiliados a Siberia, pero muchos buscaron refugio en otras zonas, como Rumanía. La mayoría de ellos se integraron en las poblaciones locales, pero buena parte siguieron fieles a sus creencias religiosas y vivieron en aislamiento, al margen de sus comunidades. Al llegar a Bucarest, fundaron su propia casta llamada los muscali, nombre que viene de Moscú, y conducían carros tirados por caballos.

Los skoptsy practicaban dos variantes del ritual: la castración parcial o menor, llamada "sello menor", en la que solo se extirpaban los testículos, y la castración completa o "sello mayor", que conllevaba la extirpación quirúrgica total del órgano reproductor masculino. En este caso, los hombres tenían que usar un cuerno de vaca o un tubo de plomo para orinar. La mutilación femenina era igual de horripilante. Y aunque no les hubieran eliminado los genitales, debían someterse a la amputación de ambos pechos.


Lo de “sellos menores” y “sellos mayores” es algo que se le ocurrió a Selivanov después de usar citas del Libro del Apocalipsis sobre los siete sellos que presagiaban el fin del mundo.

Ambas operaciones se llevaban a cabo sin anestesia local y las realizaban las mujeres más ancianas de la secta con un cuchillo normal y corriente. Algunos hombres también se autoflagelaban después de largas sesiones místicas de baile, que les ayudaban a alcanzar la cumbre del trance espiritual.

Después la herida se cauterizaba con un hierro candente, como hacían con el ganado. Este ritual se llamaba "el bautismo de fuego".

Para los partidarios de Selianov, los órganos sexuales representaban las puertas al infierno, de lo que se aprovechaba el mismísimo demonio. Durante el ritual de mutilación, la persona que se convertía en un eunuco debía cantar e implorar el perdón diciendo: "¡Cristo ha resucitado!". Después de esto, el castrado se preparaba para cabalgar a lomos del caballo amarillo, tal como dice la Biblia (ver Apocalipsis 6, 7 y 8).

Cabe destacar que este procedimiento solo se llevaba a cabo después de que los skoptsy hubieran conseguido tener dos hijos. También tenían que procrear para poder observar las leyes divinas. Según la Biblia, el segundo advenimiento de Jesús se producirá después de que el culto haya alcanzado la apocalíptica cifra de 144.000 miembros.

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