30/4/17

Paranormal: La Aterradora Historia de Doris Bither


El 22 de agosto de 1974 en la ciudad de Culver City, California, los investigadores Kerry Gaynor y Barry Taff, estaban dando una conferencia en una librería local sobre la investigación paranormal. Se les acercó un mujer de unos 30 años de edad llamada Doris Bither, vivía en una pequeña casa con su hija de seis años de edad, y sus hijos de diez, trece y dieciséis años.

Bither les solicitó a los investigadores que visitaran su casa, alegando que el lugar estaba embrujado. En una entrevista posterior con los investigadores, ella admitió que había espíritus en su casa, produciendo golpes en las paredes, voces extrañas e incluso afirmó que había sido brutalmente golpeada y violada salvajemente por fuerzas invisibles extremadamente violentas.

Doris Bither, un caso paranormal sin precedentes

Taff y Gaynor inicialmente no creyeron la versión de Doris, principalmente debido a que el contacto físico con los espíritus u otro tipo de entidades es algo inusual y con frecuencia es una sensación fugaz, además que una fuerza lo suficientemente potente como para hacer lo que Doris explicó era algo inaudito, incluso en el mundo de la investigación paranormal. Sin embargo, Doris les dijo que los seres se le habían mostrado delante de otros testigos.

Doris afirmó que había sido atacada en presencia de sus hijos, que incluso le dejaban moretones y marcas de mordidas en el cuello. Durante un ataque en particular, el hijo de Doris trató de intervenir cuando la oyó gritar, lanzándolo a través del cuarto, rompiéndose el brazo debido al ataque. Esto último llamó la atención de los investigadores, llevando los equipos de fotografía a la casa de Doris.

La investigación

Mientras Taff y Gaynor realizaban la primera visita a la casa, observaron que las luces de toda la casa parpadeaban, que según los investigadores eran los primeros fenómenos que observaban.

Mientras realizaban la primera entrevista al hijo adolescente de Doris en la cocina, los armarios se abrieron de golpe, ollas y sartenes se caían con violencia sin que nadie las tocara, además todos los presentes alertaron de algún tipo de presencia en el dormitorio. Las fotografías que fueron tomadas con una Polaroid no salían correctamente o simplemente salían blanquecinas. Sacaron inmediatamente a Doris de la casa para observar con asombro, que los fenómenos que estaban ocurriendo desaparecieron, las fotografías realizadas con la misma cámara con el mismo cartucho de película funcionaba con normalidad.


La investigación duró diez semanas, Doris describió horribles encuentros con los seres, una especie de hombre enorme acompañado por dos seres más pequeños que la sujetaban. Taff y Gaynor afirmaron haber visto la forma de una persona a partir de unas extrañas luces. En el famoso informe, más de 30 investigadores y así como Doris, estaban en el dormitorio pequeño. 

Equipados con material de grabación, Doris empezó a maldecir y a gritar a los espíritus. Para sorpresa de muchos, unas extrañas luces comenzaron a manifestarse por la habitación. Una niebla verdosa empezó a formarse en una esquina, girando y creciendo. 


Las cámaras de grabación fallaron y solo pudieron capturar la imagen de lo que parece ser un arco de luz flotando en medio de la habitación, así como algunos orbes de luz. 

Al finalizar la investigación, recomendaron a Doris mudarse debido la gravedad de la situación. La familia Bither se fue a vivir a San Bernardino, Texas, manteniendo el contacto con los investigadores. Lo que realmente no esperaban los investigadores era que los ataques no desaparecieron, Doris continuó siendo brutalmente asaltada.

“La tercera noche decidimos hacer la sesión en el dormitorio. Le pedí al ente que si realmente estaba allí que apareciese, y entonces la luz salió de la pared y se desplazó hasta el medio de la habitación. Empezó a girar y a expandirse en todas direcciones. 

Teníamos a nueve fotógrafos profesionales distribuidos por la habitación disparando sus cámaras desde todos los ángulos. Fue increíble, ¡esa cosa flotaba en medio de la estancia y era dimensional! Es imposible falsificar algo así sin disponer de sofisticados sistemas de laser”. Taff contó que en realidad había tres esferas de luz: una verde-amarillenta y dos de luz blanca. “Nosotros vimos bolas de luz. De algún modo las cámaras recogieron arcos luminosos… pero lo que nosotros vimos eran bolas de luz”

Después de las sesiones en casa de Doris y sobre todo porque no habían podido hallar una respuesta clara y la condición de ella empeoraba, los investigadores trasladaron a Doris —quien a lo largo del caso habría de tener tres embarazos psicológicos— al laboratorio de la Universidad de California, donde se le hizo una especie de casa de cristal en la que, por cierto tiempo, Doris vivió constantemente vigilada por las lentes de las cámaras y los ojos de los doctores.

Fue allí donde en cierta noche tuvo lugar la más intensa y asombrosa agresión sexual de El Ente. Así, ante los numerosos presentes, el cuerpo de Doris empezó a moverse como si alguien, contra su voluntad, la sujetase y la empujase a la vez: era El Ente que, en aquella noche más que en ninguna otra, evidenció una naturaleza posiblemente humana en virtud de sus conductas sexuales.

Los ataques aun continúan

Con el paso de los años Doris Bither, desapareció con su familia, pasó a la clandestinidad. En los últimos tiempos, algunos de los hijos han confirmado todo lo que ocurrió en la casa de Culver City.

En un giro inesperado, mientras vivía en San Bernardino, Doris sostuvo que había quedado embarazada de la entidad. Sin embargo, los resultados médicos fueron más sorprendentes aun, un embarazo sin embrión.

Cinco fueron en total las veces que Doris se mudó intentando huir de su perseguidor; cada vez se mudaba más lejos pero lo único que había conseguido era una disminución en la frecuencia de ataques. 

Posteriormente, y de forma inexplicable, los ataques cesaron. Dice Gaynor (que mantuvo la comunicación con Doris) al respecto: “Parece que el ente la seguía a donde iba. Ella cada vez se mudaba más lejos y los ataques fueron disminuyendo hasta que después de dos años más o menos finalmente cesaron por completo”. Fue entonces que por fin Doris vivió con tranquilidad hasta que el cáncer la condujo a la muerte un 25 de julio de 2006.


Su historia fué la inspiración de la película "El Ente" estrenada en 1982.

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