12/3/17

Jochen Rindt: El Único Campeón de Fórmula 1 que logró el Título después de Muerto


Karl Jochen Rindt nació el 18 de abril de 1942 en Mainz (Maguncia), Alemania. Su madre era austríaca y su padre alemán. Ambos fallecieron en un bombardeo aliado sobre Hamburgo cuando Rindt apenas contaba un año de edad, así que se crió con sus abuelos maternos en Graz, Austria. Aunque no perdió nunca la nacionalidad alemana, a efectos federativos era austríaco y compitió siempre bajo la bandera de Austria.

Pese a que un accidente de esquí y una rotura del cuello femoral le dejaron como secuela una pierna cuatro centímetros más corta que otra, Rindt se aficionó de joven a las motos, participando en competiciones de motocross. Además, aprendió a conducir sin tener la edad necesaria y fue sorprendido por la Policía. Pese a todo, en 1960 consiguió su primer coche, un Volkswagen Beetle. Al año siguiente, de visita con el colegio al circuito de Nurburgring, se enamoró de la Fórmula 1. Le pasó lo mismo a otro compañero suyo. Su nombre, Helmut Marko, hoy uno de los jefes de la escudería Red Bull.

En 1964 debutó en Fórmula 2 al volante de un Brabham, y en mayo consiguió en Londres su primera gran victoria. Ese año disputó su primera carrera en Fórmula 1, en Austria, aunque tuvo que abandonar por una avería.

En 1965 compitió con la escudería Cooper, siendo su mejor resultado un cuarto puesto en el GP de Alemania. Fuera la de la F1, consiguió ganar las 24 horas de Le Mans. En 1966, de nuevo en Alemania, logró subir al podio. Tras un mal 1967, en 1968 regresó a Brabham y consiguió dos podios (Sudáfrica y Alemania).

Pero los éxitos empezaron a llegar en 1969, cuando llegó a Lotus, gracias entre otras cosas a la intermediación de su amigo y mánager de facto de la escudería, Bernie Ecclestone. De manera profética, Rindt dijo al llegar que en Lotus, “puedo ser campeón o puedo matarme”. En la escudería británica acabó cuarto en el Mundial, tras lograr un segundo puesto en el GP de Italia, un tercero en Canadá y el primero en el GP de Estados Unidos.


La temporada 1970 empezó mal para Rindt, con un 13er puesto en Sudáfrica y una retirada en España. Pero después, ganaría cinco de las siete siguientes carreras (Mónaco, Países Bajos, Francia, Gran Bretaña y Alemania).

Así las cosas, llegó el GP de Italia (5 de septiembre de 1970), donde Rindt tenía tanta ventaja que podía ser matemáticamente campeón del mundo. En plena carrera, tras adelantar al McLaren del neozelandés Denny Hulme, Rindt perdió el control de su Lotus en la famosa ‘Parabolica’ de Monza, y el coche se fue recto, chocando con el muro. En el impacto, Rindt sufrió heridas graves en su cuello, y fue declarado muerto en su camino al hospital. Fue enterrado en Graz el 11 de septiembre de 1970.

El belga de Ferrari Jacky Ickx tenía opciones de alcanzar el liderato del Mundial, pero en la última carrera, en Estados Unidos, sólo pudo ser cuarto, por lo que Jochen Rindt mantuvo, de manera póstuma, el liderato en el Mundial y en consecuencia, logró el título. Esta fue la primera vez y la única en la historia que un piloto de Fórmula 1 ganó un título después de muerto. Fue su viuda, Nina (con la que tuvo una hija), la que recibió el trofeo en una ceremonia que tuvo lugar en París el 18 de noviembre de 1970.


En la ciudad de Graz hay una placa con su nombre, mientras que la penúltima curva del circuito austríaco de Red Bull Ring lleva su nombre.

Aquí el accidente.


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