23/5/16

Cerdos en Llamas: Las ArmasUtilizadas en la Guerra contra los Tanques de Elefantes


Los romanos durante las guerras púnicas contra los griegos se tuvieron que enfrentar a unidades de elefantes. Los paquidermos además de su propia armadura natural, ya que paquis significa gruesa en griego y dermos piel, se les dotaba de protecciones tanto de cuero como de metal en la cabeza y en los puntos más débiles. Eran los tanques de la edad antigua su sola presencia podía derrumbar la moral del bando contrario ya que nada era más temible que morir pisado por estos animales y si te librabas de esta muerte los jinetes te rematarían con sus largas lanzas. ¿Cómo eliminarlos antes de que rompiesen las líneas?.

Los romanos observaron que estas grandiosas bestias tenían un punto débil era su miedo a los ruidos estridentes de ciertos animales, de ahí el mito del ratón y el elefante. Como relata uno de los grandes viajeros y escritores romanos el gran Plinio el Viejo  en su obra “Historia Natural”, Libro VIII, capítulo 9, que “los chillidos del cerdo aterrorizan a los elefantes (...) que en estado de pánico invariablemente vuelven atrás, y se convierten en no menos formidables para la destrucción de su propio lado, más que de sus oponentes”.


De los pocos relatos escritos sobre batallas entre cerdos y elefantes el más conocido nos aleja de Italia y nos lleva a Grecia. Entre los años 267-261 a.C un enfrentamiento entre coalición de ciudades-estado griegas contra la dominación del Reino de Macedonia conocida como la guerra de Cremonides por el nombre del ateniense líder del movimiento antimacedonico . El rey de Macedonia Antígono II Gonatas asedio la ciudad de  Megara, en un deseo de acabar rápidamente con la resistencia decidió emplear sus elefantes para debilitar las defensas megarenses. Los asediados decidieron untar con pez líquida a unos cerdos y, tras prenderles fuego, los dejaron salir. Los animales en plena estampida porcina, se precipitaron hacia los paquidermos  que, asustados por los chillidos de los cerdos en llamas, se aterrorizaron y rompieron su formación, al mismo tiempo que mataban a un gran número de sus propios soldados.
            Puesto que la vida útil de los cerdos llameantes es corta, unos 120 metros antes de morir según algunos expertos. Eso significaba que el enemigo prácticamente tuvo que estar encima para que los cerdos tuviesen algún efecto. Los proyectiles  porcinos también carecían de un sistema de orientación por lo que en su loca carrera podía ir en cualquier dirección incluso hacia atrás contra las propias líneas.
         En realidad existen pocos datos sobre el éxito real de esta increíble y gritona arma de guerra pero la realidad es que en esos tiempos se comenzó a abandonar el uso del elefante de guerra en nuestros lares aunque se siguió usando en la india hasta tiempos más cercanos. Serian los cerdos chillones los culpables o el alto coste del mantenimiento de estas  unidades y sobre  todo el cambio en el arte de la guerra que impusieron las nuevas legiones romanas frente a las tradicionales formaciones griegas.

@Rockerfuck

bellumartis.blogspot.com

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