12/9/15

Mi Cuerpo son Mil Muertes: Guía del Tatuaje Carcelario Soviético

Hoy las calles están llenas tatuajes pero hubo un momento en el que llevar tinta dentro de la piel detallaba haber estado en algún lugar no excesivamente recomendable. Quizá directamente en algún sitio parecido al infierno.

Estos lugares podrían ser:

a) prostíbulos marineros de mala muerte 

b) campos de concentración nazis

c) alguna cárcel soviética.
La colección Russian Criminal Tattoo Police Files que alberga Fuel Design es quizá la biblia de la imagen y el significado de los tatuajes de los presos de la antigua Unión Soviética.

Algunos tatuajes son tan impactantes como este "No me despiertes" tatuado en los párpados de los ojos. Para evitar dañar el globo ocular con la aguja, se introducía una cuchara entre el ojo y el párpado:


La web publicó el año pasado en formato libro 180 fotografías de Arkady Bronnikov que ilustran el fenómeno del tatuaje penitenciario en aquel tiempo. El propio Bronnikov trabajaba como experto criminalístico para el Ministerio de Interior de la URSS.

Se trata de fotografías realizadas con fines policiales. Bronnikov descifraba posibles tramas criminales en base a los tatuajes que los presos llevaban. Por ejemplo, la serpiente alrededor del cuello de este hombre significa que ha sido o es adicto a algún tipo de droga:
Los ojos en el pecho de este preso evidencian que se trata de un criminal con especial habilidad en la vigilancia y estado permanente de alerta. El águila bicéfala de Pedro el Grande denota oposición frontal al régimen comunista. Las estrellas de ocho puntas hablan de un alto rango dentro del submundo del delito:
En el caso de este preso, el cuchillo en cada hombro significa que ha cometido un asesinato dentro de la cárcel y que está disponible para cometer otro si hay una buena oferta para ello. 
En el caso de este recluso, la calavera y las tibias comunican que cumple cadena perpetua. La versión de la Judith del pintor Giorgione trata de expresar traición sufrida por parte de alguna mujer:
Las esposas tatuadas en la muñeca son un recordatorio del cumplimiento de una pena de más de cinco años:
Muchos presos se tatuaban la cara de Lenin o de Stalin en el pecho como una especie de protección. Compartían la creencia de que los guardias no dispararían contra una imagen tan respetada:
La esvástica de este hombre, más que simpatía por la ideología nacionalsocialista alemana, es un símbolo de protesta contra el régimen de la URSS. Igualmente, muchos tatuajes eran realizados de manera forzada por otros presos. Por ejemplo, la sirena en el abdomen habla de condena por violación o por abusos a menores:
Los ojos bajo el estómago indican que el preso es homosexual:
Las charreteras en los hombros, al modo militar, distinguen categorías criminales. En este caso, las tres estrellas y la calavera transmiten más concretamente la negativa del reo a hacer trabajos forzados en la prisión:

La simbología religiosa está presente en muchos de los cuerpos de los presos. Estas imágenes transmiten el cumplimiento de las leyes de la jerarquía criminal. El número de cúpulas de la iglesia vale por el número de condenas, mientras que el genio de la lámpara en la pierna derecha es testimonio de delito cometido bajo la influencia de alguna droga.
Estos tatuajes se realizaban de manera clandestina dentro de las prisiones, utilizando agujas y una ampolla con tinta fabricada a partir de una mezcla de goma quemada y orina.

Los significados de los tatuajes eran asumidos como auténticos dentro de la comunidad de presos. Si el resto de reclusos se enteraba de que un tatuaje no era fiel a la realidad de la vida de determinado delincuente, le hacían rasparse la piel con un ladrillo o un cristal hasta borrar el dibujo.

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