1/9/15

Los Relatos de Ed Rendón: ¡Que Mala Leche!


1 de noviembre de 2010

No tengo sueño, o mejor dicho, me desperté con las primeras gotas de una lluvia no tan silenciosa. Son las 3.35 am . Creo que fue la cena, no, creo que fue el café, o tal vez un insomnio regular que me visita cuando tengo preocupaciones. ¿Quién no las tiene hoy en día?, siempre esperando algo que va a pasar pero nunca pasa.

Todo sería más fácil si tuviera internet, tengo 2 meses sin él, mi segunda escuela, mi universidad, mi campo de juegos, mi tele, mi todo.

Sigue lloviendo, 3:58 am. Creo que preparare café.

Los mosquitos me masacran, soy vulnerable ahora. Sigue lloviendo y las preocupaciones me agobian. Ojo!, yo no maté a Kennedy, tampoco maté el pescado del algún carajito, pero es algo, el vació ese. No me falta nada, creo que a mi edad esto es normal, creo que es la enfermedad esa que llaman “madurar”. Tengo una esposa que me quiere, un trabajo casi estable, algunos amigos… o conocidos mejor dicho. Una colección de música de envidiar, no por la cantidad sino por la calidad y variedad de la misma. Salud, bueno más o menos, la del tipo mental no se pero me bandeo como todo creador entre la locura y la cordura.

La otra vez me dio también por escribir, pero la paz que busco para alinear mis pensamientos no era la más indicada esa noche. Tampoco quería gastar megas quejándome de lo injusta que es la vida y toda esa paja trillada.
También me tenía que decidir cómo lo escribiría. Me explico, mi ortografía, gramática y dicción no son las mejores a pesar de mi lectura. Eso que dicen por ahí que las personas que leen mucho tienen buena ortografía y son inteligentes... no lo sé, no voy por la vida preguntando: ¿Cuántos libros lees al mes mi pana? ¿Escribiste algo aquí para ver qué tal?, para saber si la persona tiene un coeficiente intelectual mayor a un emo del Centro Comercial San Ignacio. Tampoco es que estoy leyendo todos los tomos de la Enciclopedia Salvat pero tengo en mi vida varias novelas que me alegraron la vida por momentos o entristecieron por semanas. Mi escritura es comparable a la caligrafía de un residente de medicina con adicción al crack.

No se, creo que el venezolano promedio, el de 25 a 40 años, lee mas el Meridiano o la página de sucesos que el papel literario, o por lo menos la caricatura de las últimas páginas de los periódicos o revistas. No me malinterpreten, no son todos.

Ya me fui por la tangente. 4:52 am. Dormiré por lo menos una hora para descansar los ojos de tantas películas que vi hoy en DVD. A lo mejor ese es mi problema, debería salir los domingos, no sé, pasear al parque o a un centro comercial. Pero el solo hecho de pensar que hay gente me da escalofrió, creo que estoy sufriendo de una patología nueva. ¿Necesito un medico? ¿Ó estoy lamentablemente para algunos, no lo sé para mi, madurando? ¡Dios, que aburrido!.
Chao.

P.D.: Buenas noches, Argentina.

Escrito por Ed Rendón
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