6/1/15

Drogas Falsas: ¿Cómo se Drogan en Las Películas de Cine?


La magia del cine mucho le debe a la falsificación, misma que estamos obligados a aceptar para participar de su hechizo. Efectos especiales, dobles, maniobras increíbles con la cámara y la iluminación, son solo algunos de los recursos que los realizadores cinematográficos utilizan para llevar la realidad más allá de sus límites convencionales.


En este sentido resulta interesante conocer los hilos que se agitan detrás de la pantalla, los elementos que vistos por medio de una cámara parecen verdaderos pero que, a veces por razones éticas o legales, como en el caso de las drogas, se esté obligado a utilizar sustancias que solo en su aspecto simulan la realidad.

Thomas Golianopoulos ha publicado para la revista Wired un breve recuento de los sustitutos más frecuentes para las sustancias prohibidas en el mundo del cine. Cuando vemos que alguien en una cinta se droga, ¿de verdad lo está haciendo? La mayoría de las veces no. Casi siempre se recurre a sucedáneos que no metan en problemas a nadie.

Así, si se fuma marihuana, lo más probable es que el actor o actriz en cuestión esté fumando una hierba especial que se ve como marihuana, se quema como la marihuana pero no es marihuana y ni siquiera tabaco. Un producto distribuido por la firma International Oddities.

En cuanto a la cocaína, aunque se dice que Al Pacino, en Scarface, efectivamente aspiró este alcaloide, lo más común es que se le cambie por inositol, un compuesto orgánico que pertenece al grupo de las vitaminas B.

El crack, de tan mala fama, al menos en la cinta Half Nelson, fue truqueado con el pedazo de un tazón roto que la producción tiño con café, a lo cual se añadió el humo de un cigarrillo para dar el toque final.

Las metanfetaminas quizá sean las más inocentes del mundo del cine, pues se les simula con nada más que caramelos sólidos.

Laarepaenlinea

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