24/7/13

Terribles Métodos de Ejecución Parte Final



Cocinado en un recipiente

ejecuciones-toro-de-falarisEl Toro de Falaris: Este perverso artefacto fue empleado por los romanos (sobre todo contra los cristianos) y por la Santa Inquisición durante los siglos XVI, XVII y XVIII. El gran filósofo griego, Aristóteles, menciona al Toro de Falaris dentro de su Ética a Nicómaco, en la parte en que habla de las acciones depravadas… En efecto, este depravado invento fue creado, según la leyenda, por el escultor y metalúrgico ateniense Perilo, quien se lo regaló a Falaris, tirano de Sicilia, con la intención de que éste lo empleé para ejecuciones; pero el tirano, disgustado por la malicia del inventor, lo condenó a ser la primera persona en probar el invento…
La ejecución por Toro de Falaris consiste en meter al condenado en un toro de bronce, que está hueco por dentro y, en algunos modelos, presenta conductos para la salida del humo (con olor a carne quemada e inciensos que metían) y tubos en el interior de la garganta del toro, a fin de que estos tubos, que desembocaban en la boca de la efigie, permitan que los gritos del condenado se escuchen con más potencia y claridad, semejando además ser gritos del toro en las llamas, ya que la efigie, con el condenado adentro, se colocaba sobre una hoguera hasta reducir a cenizas a quien estaba dentro de ella…
La olla gigante: Este método consiste en poner al condenado en una olla gigante llena de agua, y cocinarlo allí a fuego lento, hasta que muera… Su uso ha estado presente en diversas culturas a lo largo de la historia; por ejemplo, estudios arqueológicos encontraron evidencia de que el método se en la Antigüedad dentro de China, y se sabe que durante el reinado de Enrique VIII (en Inglaterra) fue legal y se lo aplicó a envenenadores, al igual que, durante la Edad Media, Holanda lo empleó contra los falsificadores, y la Inquisición contra las “brujas”.

Comido por gusanos

ejecuciones-artesaEste método tiene distintas variantes. En la del burro (también podía emplearse otro animal, pero el burro era la opción favorecida), el condenado era desnudado y metido dentro de un burro muerto y entonces las larvas de las moscas confundían el tejido vivo del humano con el tejido putrefacto del animal, devorando a ambos… En la de la artesa (mal conocida como “el tronco”), que es la más importante y es originaria de Persia, sería mejor, quizá para que os transportéis algo en el tiempo, recurrir a las palabras del historiador griego Plutarco, quien describe en Vidas Paralelasel método, cuando cuenta lo que el rey persa Artajerjes II hizo con el eunuco Mitridates: ‹‹Mandó pues, que a Mitridates se le quitara la vida, haciéndole morir enartesado, lo que es en esta forma: tómanse dos artesas hechas de madera que ajusten exactamente la una a la otra, y tendiendo en una de ellas supino al que ha de ser penado, traen la otra y la adaptan de modo que queden fuera la cabeza, las manos y los pies, dejando cubierto todo lo demás del cuerpo, y en esta disposición le dan de comer, si no quiere, le precisan punzándole en los ojos; después de comer le dan a beber miel y leche mezcladas, echándoselas en la boca y derramándolas por la cara: vuélvenle después continuamente al sol, de modo que le dé en los ojos, y toda la cara se le cubre de una infinidad de moscas. Como dentro no puede menos de hacer las necesidades de los que comen y beben, de la suciedad y podredumbre de las secreciones se engendran bichos y gusanos que carcomen el cuerpo, tirando a meterse dentro. Porque cuando se ve que el hombre está ya muerto, se quita la artesa de arriba y se halla la carne carcomida, y en las entrañas enjambres de aquellos insectos pegados y cebados en ellas. Consumido de esta manera Mitridates, apenas falleció el decimoséptimo día.››

Ser despellejado vivo

ejecuciones-desollamientoEste método consiste en arrancarle la piel al condenado mientras está vivo, y muchas veces, a lo largo de la historia, ha sido acompañado por la exposición pública de la piel del desollado, manifestando con ello el poder del Estado y el terror que éste ha aspirado a infundir en los momentos más oscuros de nuestras civilizaciones. El método fue practicado por asirios, egipcios, aztecas, chinos, europeos en la Edad Media, entre otros. E inclusive, tal y como expone el filósofo francés Michael Focault en su obra Vigilar y Castigar, esta atroz forma de ejecución aún persistía en la Francia de comienzos del siglo XVIII.
En cuanto a la forma en que se realizaba, en la Edad Media era usual que se iniciase con un gran corte en forma de T en la espalda, desde el cual el verdugo iba tirando la piel, tratando siempre de hacerlo de un solo tirón y causando la menor hemorragia posible. Esa era la manera más común de desollamiento, pero también se podía ejercer con ayuda de herramientas, como los garfios de hierro, los ganchos con “forma de uña de gato”, las úngulas, los rastrillos, las pinzas de hierro, o inclusive pedazos de vidrio o cerámica rota.
Por último, un caso conmovedor de desollamiento es el de la virgen búlgara Santa Zlata de Maglene, quien fue secuestrada por un grupo de jóvenes turcos y, dado que se negó a casarse con el líder del grupo (principalmente porque esto implicaba su conversión formal e inmediata al Islam), fue desnudada, colgada de un árbol y desollada por sus salvajes secuestradores, quienes poco a poco le fueron arrancando a tirones la piel…

La gota china

ejecuciones-la-gota-chinaEste sádico método, originario de China, se usaba tanto para torturar y obtener confesiones, como para matar de una manera particularmente larga y psicológicamente cruel. En él, se ataba al condenado, generalmente acostándolo sobre una plataforma, y encima se colocaba un dispositivo que funcionaba como un gotero, del cual iban cayendo gotas de agua a intervalos regulares de unos cinco segundos, siempre sobre el mismo punto, que solía ser la frente (si estaba acostado) o la parte superior de la cabeza (si estaba sentado) del condenado, al cual solía meterse en un cuarto totalmente oscuro, para aumentar con ello su tormento psicológico. Según se sabe, el condenado tardaba días en morir, y bien podía morir porque la gota terminaba erosionándole el hueso, o porque le daba un paro cardíaco, ya que no podía dormir bien a causa de la gota, además de que padecía hambre y sed, y siempre terminaba volviéndose loco antes de expirar.

Devorado por las hormigas

ejecuciones-melazaSe cree que, tanto los nativos de Norteamérica como de algunas partes de Latinoamérica, tenían como método de tortura y ejecución el enterrar al condenado hasta el cuello o atarlo a un árbol, en cualquiera de los casos cerca de uno o más hormigueros, ya que posteriormente se le untaba miel y se dejaba que las hormigas le piquen. Esta práctica, lejos de desaparecer, parece que todavía sobrevive en ciertas comunidades indígenas, muestra de lo cual es lo que sucedió con el asesino serial Pedro Alonso López cuando un grupo de indígenas lo capturó en Perú. Cuenta Pedro al respecto: “Los indios en el Perú me habían atado y enterrado en la arena hasta el cuello cuando se enteraron de lo que les había estado haciendo a sus hijas. Me habían cubierto de miel y me iban a dejar para ser devorado por las hormigas”

La barra candente y la espada

Muchos conocen que Vlad Tepes fue el gran practicante del empalamiento, método que consiste, en su forma canónica, en introducir una estaca o palo en el recto del condenado, traspasándolo y dejándolo allí, hasta que muera tras un lento proceso de agonía. Ahora bien, el empalamiento, entre sus múltiples variantes, tenía la de la espada y la barra de hierro hirvientes. En la primera, en lugar de introducir una estaca, se introducía una espada al rojo vivo en el recto del condenado, de modo que moría mucho más rápido que en el empalamiento normal, porque la espada, al estar hirviendo y ser filosa, podía traspasar su carne como mantequilla. Cosa semejante sucedía cuando lo introducido era una barra de hierro al rojo vivo, solo que en este caso el condenado no moría tan rápido, aunque, a diferencia de la variante de la estaca, aquí la barra de hierro, dependiendo de su punta y grosor, podía terminar surgiendo por el cráneo del condenado…

Águila de sangre

ejecuciones-aguila-de-sangreEste método se menciona en la literatura de ciertas sagas nórdicas, supuestamente como rito de sacrificio humano. Consistía en abrir al condenado desde la columna vertebral, cortando y abriendo las costillas de forma que semejen alas manchadas de sangre y los pulmones queden expuestos hacia afuera. Lastimosamente la víctima no moría instantáneamente, y tenía unos momentos de intenso sufrimiento, en los que se espolvoreaba sal (cal según ciertas fuentes) sobre la herida…
Se cree que, entre las víctimas posibles de este método, pudieron estar el rey Edmundo Mártir de Anglia Oriental, el príncipe Halfdan Haleg de Noruega, el rey Máel Gualae de Munster, y el arzobispo Ælfheah de Canterbury. No obstante su veracidad histórica no es unánimemente aceptada, pues para algunos historiadores responde a una mala interpretación del folclore y la mitología, aunque lo más probable es que sí haya sido una práctica históricamente auténtica. En todo caso, y para que os hagáis una idea viva, podemos citar un pasaje de la Saga Orkneyinga: ‹‹A la mañana siguiente, cuando hubo luz fueron a buscar hombres en las islas por si alguno había escapado; y cada uno fue matado sobre el terreno nada más levantarse. Entonces el conde Torf-Einarr dijo estas palabras: “no sé lo que veo en Rinansey, a veces esto sucede, pero a veces esto se postra, que ni es ave o un hombre, iremos a ello.” Allí encontraron a Halfdan Piernas Largas, y Einar los hizo esculpir a un águila sobre su espalda con una espada, y cortar todas las costillas de la columna vertebral, y exponer los pulmones allí fuera, y le ofreció a Odin por la victoria ganada; entonces Einar cantó.››

Traspasados por el bambú

ejecuciones-bambuDurante la Guerra de Vietnam (1955-1975), el Ejército de Vietnam del Norte empleó, contra elementos traidores de sus propias filas, contra civiles acusados de cooperar contra el enemigo y contra prisioneros, una peculiar forma de empalamiento en la cual se ataba a la víctima a un tronco de bambú, dando como resultado un período de intensa tortura antes de la muerte final, ya que, como el bambú crece con gran rapidez, las ramas de la planta iban creciendo a través del cuerpo de la víctima, traspasándola y destrozándola… Además de los vietnamitas, también los japoneses fueron acusados de emplear el método durante la Segunda Guerra Mundial, y anteriormente, en el siglo XIX, se cree que los malayos lo usaron contra los tailandeses en la invasión de Kedah en 1821, y también se sospecha de que el método era una forma de castigo practicada en Ceilán (India) a inicios del siglo XIX.

Muerte con metales fundidos

Este método, practicado por la Santa Inquisición, se ejercía generalmente con un aparato (inventado por la Inquisición…) que parecía un aspersor de agua bendita, pero que en realidad contenía plomo fundido en un extremo, y estaba diseñado de tal forma que soltaba gotas de plomo como si fuesen agua bendita. Estas gotas por lo general bastaban para extraer confesiones, pero en muchos casos mataban de dolor al condenado… En su otra variante conocida, el método de metal fundido consistía en verter plata derretida sobre los ojos del condenado…
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