20/1/13

El punto L masculino, la zona prohibida


Digamos de antemano que el punto L es un nombre "comercial". Contrariamente al punto G femenino, el punto L masculino no es una parte sexual concreta sino es sólo un nombre nuevo dado a la parte exterior del músculo pubococcígeo, zona especialmente erógena que puede ser estimulada tanto externamente como internamente.

El punto L se encuentra entre la parte inferior de los testículos y el ano.

El punto L puede estimularse de varias formas:

En el sexo oral. 
A través la masturbación. 
En el coito, es decir haciendo sexo completo. 

De todos estos puntos los primeros dos son los más accesibles para todo el mundo y los más fáciles de realizar, mientras que el tercero requiere cierto entrenamiento de parte de ambos sexos. En efecto, el punto L tiene su propio orgasmo, que es distinto a lo que se obtiene a través de la estimulación del pene.

Estimulación del punto L en el sexo oral

En el sexo oral, sólo hay que chupar el pene en su punta, en el orificio de la uretra de donde sale la orina y el esperma, como si eso fuera un pitillo. De esta forma se obtendrá un efecto de aspiración. Para obtener este efecto es suficiente chupar rítmicamente repetiendo las chupadas en secuencias rápidas. Chupando el pene de esta forma se puede hacer llegar a un hombre al orgasmo del punto L. Se trata también de una técnica excelente para realmente excitar a un hombre. Pero no hay que chupar demasiado fuerte, porque eso puede causar irritaciones. 

Estimulación del punto L mediante masturbación

Esta es la técnica más fácil. Es suficiente masturbarse o dejarse masturbar con la añadidura de presiones de la mano y del pulgar sobre el punto L. Claro, con sólo la presión de los dedos es difícil llegar al orgasmo del punto L y no siempre todos los hombres pueden alcanzarlo sin una preparación. Pero combinando esta técnica con la masturbación corriente es posible por lo menos intensificar el placer y diversificarlo. Otra variante es introducir un dedo en el ano del hombre para estimular al mismo tiempo la próstata, el pene y el punto L.. Sin embargo sólo algunos de los hombres heterosexuales toleran y admiten una estimulación anal.

Estimulación del punto L mediante el coito, es decir en el sexo completo

Para estimular el punto L durante la penetración, es suficiente que el hombre tenga un músculo pubococcígeo bien desarrollado y que éste esté preparado a través de un ejercicio específico, la mujer también debe tener una cierta dominación de los músculos vaginales y estar en condición de moverlos de manera apropiada creando en la vagina un efecto de aspiración. Hoy en día, pocas mujeres están concientes de sus propios músculos vaginales y por lo tanto resulta difícil que el punto L se estimule normalmente durante una realación de sexo. 

La estimulación del punto L durante el sexo completo es particularmente interesante porque permite orgasmos simultáneos y cuando ésta está combinada con otras técnicas, estos orgasmos pueden ser recíprocos, permitiendo una infinidad de nuevos recursos en el placer sexual.

El orgasmo del punto L

Hemos visto como el punto L comporta su propio orgasmo, distinto del que todo el mundo conoce. Esto explica por qué los homosexuales pueden alcanzar un orgasmo anal y también el por qué muchos hombres encuentran placer si su pareja le introduce el dedo en el ano durante el sexo. Al inicio se pensaba que el orgasmo anal homosexual fuera debido sólo al contacto entre el pene y la próstata de la pareja. Pero luego se descubrió que el orgasmo del punto L no estaba completamente relacionado al orgasmo prostático y que tenía características propias, aunque si parecidas. Además, se trataba de una estimulación inusual de la próstata y fue así que los sexólogos llegaron, por comodidad, al concepto de punto L como punto erógeno aparte, digno de nombre y de definición.

@Rockerfuck

Publicar un comentario